Casa rural Mallorca. Blog

Tres maravillosas calas desconocidas en Mallorca

Aunque lo más habitual es dirigirse a las playas más conocidas cuando nos dirigimos a Mallorca, sobre todo las que están cerca de la capital, si vamos un poco a las afueras nos encontramos con calas y playas no muy conocidas que son sin embargo preciosas y, sobre todo, está mucho menos masificadas. En este artículo os hablaremos de tres calas desconocidas a las que podéis ir si preferís algo más coqueto y aislado en vuestra salida a la playa en vacaciones.

 

Empezamos en Manacor, donde encontramos a la cala Varques, una playa preciosa que se encuentra al final de un barranco,  cruzando a pie un bosque del tipo clásico mediterráneo. Para llegar tenemos que ir desde Porto Cristo hacia Santanyí y salir por un camino sin señalizar que se encuentra justo antes de Son Fortesa Vell, después seguimos a través de un portón caminando aproximadamente 15 minutos y llegaremos. Cuenta con una arena blanca y aguas cristalinas de esas de las que que ya, por desgracia, cada vez quedan menos en la zona. Muy cerca podemos ver una cavernas accesibles a nado de naturaleza calcárea y por las que merece la pena pasar siempre que la marea nos lo permita. Además, muy cerca también  (a unos 6 Km)tenemos acceso a las famosas cuevas del Drac, por si queremos hacer una visita también a uno de los enclaves naturales más populares de las islas.

Cala Varques

La cala Es Carbó es sin duda una de las más salvajes que podemos encontrarnos en Mallorca, un espacio llano donde las dunas de arena son blancas como la cal. Se llega caminando desde Es Dolç, por el litoral, dejando atrás los varaderos en unos 20 minutos a paso tranquilo. desde allí podremos ver el parque nacional de Cabrera y varios islotes. Además, muy cerca en la llamada Colònia de Sant Jordi, podemos encontrar un restaurante donde comer muy bien de menú por unos 15 euros llamado Marisol.

Es Carbó

Por último, en Andratx, en la parte más al suroeste de la sierra de Tramontana, encontramos la Cala En Basset, la cual in duda es la mejor para los que quieran el entorno de más escarpada belleza. Se trata de un área de protección de aves, rodeada por completo de vegetación y rocas, con diversos senderos que pueden ser recorridos. Estos senderos terminan en una playa de terreno accidentado pero de aguas muy tranquilas rodeada de acantilados y con una imponente torre almenara. Sin duda las vistas de esta cala son impresionantes, tanto que dan la impresión de hallarse en alguna playa perdida del Pacífico. Eso sí también es algo más difícil llegar, ya que tendremos que caminar unos 40 minutos a buen paso para llegar. Tendremos que dirigirnos a Sant Elm y aparcar un poco antes del restaurante Es Molí, cerca del cual está la casa Can Tomeví. Ya a pie, seguiremos el sendero que pasa esa pintoresca casa por su parte derecha.

 

Cala en Basset